Monday, March 10, 2014

Solamente

Para decirte que te quiero y que cuando te recuerdo sonrío y se me aguan los ojos. Que te enteres que he aprendido a controlar mis sueños; para que cuando tu estés en ellos, mi lado consciente no me despierte por lo disparatado de la idea. Para poder oler tu pelo rebelde que heredé. Y mirar tu nariz que me reía de ella y ahora me la encuentro en el espejo. Para abrazarte mientras te cuento del pequeño que se parece a tí y a mí al mismo tiempo. Y mostrarte diplomas y llevarte a donde trabajo. Para que yo te cocinara y comiéramos juntos. Para contarte de mis fracasos y que me regañaras con tu sabiduría. Que escuches mis chistes y te haga reír con mis tonterías. Para rascarte la espalda y hacerte un té. Para que comiéramos helados de Ron con Pasas y camináramos por allí. Para que sepas como sigo extrañándote aunque ya haya pasado tanto tiempo. Para escuchar mi nombre con tu voz.

Para tapar por un momento este hueco, que ya lleva 23 años, solamente para eso.

Monday, February 3, 2014

Don't worry

El hijo tenía que hacer una tarea acerca de su familia. La cosa comprendía un árbol genealógico, entrevista a sus abuelos (el sólo hizo una y por teléfono) y preguntas en general de como sus antepasados vivieron y de donde venían.
La última parte de la tarea eran algunas preguntas acerca de él y de su futuro. Preguntó entonces:

-¿Qué esperas de mi futuro?

El padre cerró los ojos y pensó en la escuela, los deportes, los amores, fracasos, éxitos, más escuelas, viajes, sonrisas, lágrimas, países, abrazos, peleas con las almohadas, la playa, regaños, ... Abrió los ojos y suspiró diciendo:

- Sólo espero que seas feliz.

El hijo le respondió:

- Don't worry.

Y se volteó para irse a terminar su tarea.


Wednesday, September 25, 2013

El Maestro

Mientras el maestro subía la montaña, la gente se empezó a agrupar. Algunos sólo habían oído rumores, otros sabían de que se trataba. Pero todos querían ver al anciano que apenas podía caminar entre los senderos rocosos. Ya en la planada al final de la montaña, el maestro se sentó sobre una piedra y cerró los ojos. La multitud formó círculos a su alrededor y esperaba por su palabra. Algunos murmuraban y otros mandaban a callar. Pasó el tiempo. Y el sabio no abría los ojos ni decía nada. Justo antes de caer la tarde, la gente se empezó a ir, mientras protestaba por el fiasco. Lentamente se fue vaciando el valle. Luego de caer la noche, los pocos que quedaron prendieron antorchas, para iluminar al maestro. Quien todavía estaba sentado con los ojos cerrados y emanando un halo de paz que parecía iluminar más que el fuego de las teas. 

Finalmente, ya avanzada la noche, el maestro abrió los ojos y miró a su alrededor. Luego preguntó: " Dónde están todos?". "Se fueron por que no pudieron esperar", dijo uno de sus seguidores. El maestro sonrío mientras se ponía de pie diciendo: "Toma tiempo aprender a esperar. Pero es la única virtud que se ejerce con uno mismo. El privilegio de haber superado la ansiedad y vivir en paz con el ahora."

El anciano comenzó a bajar la montaña por el lado opuesto, y otro seguidor preguntó: "Ahora donde vamos maestro". Y sin voltear respondió: "A otro valle, donde hay gente esperando por esta lección".

Sunday, June 30, 2013

Génesis

Abraham: We all humans have kind the same age.
Me: Why?
Abraham: We all were created at the same time.
Me: By who?
Abraham: Not by who, but by what. The Big Bang.
Me: 0k

Tuesday, May 28, 2013

Hijo

Más que a mi vida.

Thursday, December 13, 2012

Desayuno

Como ahora las mañanas son más frías, me cuesta levantarme. El Hijo también da vueltas abrazando la mejor de las almohadas, buscando como seguir dormido a pesar de que ya sonó la alarma. Me pregunta, "¿ya me tengo que parar?". El Padre le dice que no, que se va a poner a cocinar las arepas y cuando estén listas lo llama. Escucho un "uummmmhjjjjju", y cierro la puerta. La abuela del Hijo también se levantaba a hacer arepas y además ponía la radio; treinta años atrás. Entonces yo creía que a veces las arepas salían buenas y a veces malas, que mi mamá no las hacía igual y por eso quedaban así. Pero el Padre comprende que la Abuela siempre hizo el desayuno con el mismo cariño, y que si a veces no quedaban igual era por culpa de otra cosa. Ya sé que amasar y que poner unas arepas a cocinar se hace con el mismo afecto todo el tiempo, y no importa que a veces queden sin sal.


El Padre le preguntó al Hijo,"¿cómo quedaron las arepas?". Sonreí cuando levantó el pulgar de su mano izquierda con el puño cerrado, mientras masticaba sin prestarme mucha atención.

Wednesday, October 10, 2012

Lápices

Contaba mi papá que cuando el iba para la escuela no le daban mucho de merienda. La tía que lo crió carecía de recursos y a duras penas podía mandarlo descalzo a esa escuela rural. Así que mi papá tuvo que buscar formas de hacerse de su comida en la escuela. El notó que muchos niños olvidaban sus lápices y que se metían en problema por ello. Entonces, mi papá comenzó a recoger "tucos" de lápices (lápices usados que botaban otros niños). Y cuando un niño no tenía lápiz, el le deba un "tuco" a cambio de un pedazo de arepa o pan. Todo esto lo contaba mi papá mientras se detenía en la mitad de la calle conmigo, para recoger un "tuco". El decía que estaba agradecido por esos pedazos de lápices que en su momento le dieron de comer. A mi me quedó lo de recoger lápices también.

Hoy recogí uno. Iba a una clase como profesor, a enseñar en otro idioma, no iba descalzo, y tampoco me preocupaba por lo que iba a comer luego. Guardé el "tuco" en mi bolso, como un acto de agradecimiento; y sonreí pensando que mi papá (a pesar de lo loco que siempre ha estado) lo hizo bien.